sábado, 9 de octubre de 2010

Siesta de Verano. Pulse el botón rosa

Esta pieza está creada a partir del emplazamiento de la obra en los jardines de Castrelos: el paseo con los arcos de rosaleda. La artista toma este elemento que evoca el pasado del pazo como contexto para articular una pieza que, en planos, cuenta una historia, o mejor dicho,distintas sensaciones y planos de pensamiento que se entremezclan. Las rosaledas han tenido siempre una connotación claramente femenina y un poco edulcorada, pero ¿qué podría haber detrás de esa languidez, de esas bochornosas tardes de verano que evoca , en la calma de la hora de la siesta, donde las señoritas podrían haber aprovechado para leer novelas rosa o folletines?. Un poco en clave de humor y con tintes histriónicos aunque con un fondo amargo ,la obra cuenta en escenas recortadas, en elementos individuales, un folletín y las sensaciones, algo más tormentosas, que proponía esa evocación de una siesta de verano leyendo un folletín. Los sentimientos inflamados como los paracaídas que hincha el aire, utilizando una iconografía que puede entroncar con la literatura romántica de paisajes tormentosos y luces de anochecer o, simplemente, noches cerradas junto con imágenes más modernas de una heroína cibernética que sufre en clave romántica,empatizando así el estado anímico de protagonista y de lector. Del desgarro de ambas se descuelgan los paracaidistas, como objetos de deseo.Un guiño de chocolate a los protagonistas de las portadas de las novelas rosa. La imagen de supermacho, modelado por el deseo y la fantasía del momento ocioso de la siesta en verano…pulse el botón rosa.

domingo, 25 de julio de 2010

SIESTA DE VERANO-PULSE EL BOTÓN ROSA

EL SOL SALE PARA TODOS

El Sol Sale para Todos

Ésta es una obra que continúa la investigación de la artista sobre el concepto del paso del tiempo. La obsesión que guía este trabajo la lleva a utilizar ese mismo tiempo como elemento que hace posible la lectura de la obra. Las piezas se centran en la creación de espacios que deben ser recorridos para comprender el sentido de la misma. A la obra le da sentido el mismo tiempo que se necesita para ser atravesada, para que “ocurran” los espacios y la conexión entre ellos , dándole un sentido temporal.
Estas escenas son el resultado de las distintas dimensiones que surgen de las diferentes formas de vivirlo.
Aquí vuelve a plantease de forma metafórica , la simultaneidad del tiempo artificia l de nuestra sociedad representado por una imagen frenética que nos recuerda en cierta forma, a las vallas publicitarias con las que convivimos en nuestras ciudades. Siempre a su espalda, como reverso de una misma moneda aparecen espacios más íntimos, pero también artificiales con los que habla del interior del individuo, de su desarrollo personal, su historia vital, y que en este caso se centra en el proceso creativo. A través de ella se atisba la dimensión del tiempo creativo . Por último, y estando pero sin estar, aparece el tiempo natural, el de la vida y la muerte, que suele aparecer de forma sutil , silenciosa, como el paso del tiempo, a su ritmo, sin parar. Tallando todas las existencias, sin atender a nuevos códigos o distintos órdenes de valores. En este caso es una bóveda celeste. Una noche que lleva al amanecer. Esta imagen conecta con la antigua función del edificio donde hoy estamos. En las iglesias cristianas los techos abovedados muchas veces se relacionan con la representación del cielo en la tierra. De alguna manera la función de este edificio era transportar a la gente a otro momento espacio temporal.

el tiempo que no podemos parar, el de verdad, por encima de nuestras cabezas...

la entrada

la fachada, la valla publicitaria , de cara al público

hacia el interior, más allá de la fachada...